La importancia de una buena traducción web

Consejos  ·  28 de noviembre del 2018

¿Comprarías en una tienda en línea donde las descripciones de productos no se entienden o las condiciones de compra están llenas de errores de traducción? No da mucha confianza, ¿verdad?

Pues eso es lo que piensan los clientes potenciales extranjeros que llegan a nuestro web, interesados en nuestros productos o servicios, y se encuentran con esta barrera lingüística. La calidad del lenguaje en la presentación de un negocio es vital para lograr el éxito y transmitir confianza. Nos estamos jugando la imagen de nuestra empresa o marca y también las ventas.

El trabajo de un buen traductor consiste en adecuar un texto original a la lengua y la cultura destino para transmitir el mensaje y la intención originales. Por eso, dominar un idioma no es suficiente. Detrás de una traducción profesional hay una técnica y unos conocimientos que van más allá y que solo una persona nativa y formada puede garantizar.

En el caso de los webs, además, debemos tener en cuenta la importancia del SEO y de las palabras clave, que varía en función del idioma y del mercado. Aspectos que los traductores automáticos que podemos encontrar en internet pasan por alto, ya que se limitan a hacer traducciones literales y totalmente descontextualizadas.

Invertir en una buena traducción de nuestro web es invertir en nuestro negocio y aumentar las posibilidades de venta. Según un estudio realizado por la consultora Hexagone, España es el tercer país de Europa que más visitan los compradores en línea europeos, después de Francia y Alemania. Un 17% de los beneficios de las tiendas en línea españolas proviene del extranjero, ya que los extranjeros gastan un 18% más en e-commerce que la media nacional. Es evidente que para estos clientes, la traducción y adaptación del web a su idioma es fundamental en el proceso de compra. En cambio, el 80% de las tiendas en línea españolas tienen errores importantes de traducción en su web, lo que supone la pérdida de un 15% de ventas.

Si entre tu público objetivo hay cliente de otros países, invierte en una traducción profesional y cuidada de tu web en su idioma.